sábado, 8 de febrero de 2014

¿Por qué las tartas son caras?

A quien hace tartas y le dicen ''¡Qué cara eres, hija!'' le molesta. Por eso escribo hoy este post, para que cuando alguien les diga eso puedan darle el enlace de esta entrada para aclarar dudas.

Yo distingo entre caro y mucho dinero. Y en realidad las tartas fondant no son caras, son mucho dinero. Porque el trabajo es tiempo y el tiempo es oro ;)
Entiendo que una persona no se pueda permitir pagar 50 euros por una tarta de cumpleaños, pero que no por eso diga que es cara.



Aquél quien dice que una tarta fondant es cara no sabe qué hay detrás. No se enfaden y empiecen a decir cualquier cosa. Lo mejor es explicarles el porqué del precio. ¿A que cuando ven una pata de jamón a 150 euros piensan en la calidad y no en lo caro que es? Pues lo mismo con las tartas. Lo que pasa es que en España, aunque ahora estamos en pleno boom, no tenemos esa cultura de diseño de tartas. Y es por eso que la gente que no hace tartas no sabe el trabajo que lleva.

Así que ahora vamos a explicarles todo lo que hay detrás.

Lo primero de todo es el tamaño. No es lo mismo una tarta de 15 cm de diámetro que una de 30 cm, ni una de 2 capas que una de 5 capas. El tamaño se duele medir por personas. Les dejo una imagen que nos enseña para cuántas personas es cada tarta.
Para tartas de 10 cm de altura aproximadamente


Otro factor que influye en el precio son los ingredientes. Aunque es lo que menos parte del presupuesto se lleva, no es lo mismo hacer una tarta de chocolate Valrhona que una de chocolate de marca blanca. En mi opinión, es mejor cobrar un poco más y dar un producto de muy buena calidad a cobrar barato y usar todo marcas blancas.
Dentro de los ingredientes también cuenta el fondant, en caso de que la tarta sea de fondant. A no todo el mundo le gusta, por eso hay que comprar el que mejor sabor tenga y el que más fácil sea de trabajar, para dejarlo lo más fino posible y para ahorrarnos trabajos. Y claro, esto se ve reflejado en el precio. Yo uso Satin Ice, que es bastante más caro que, por ejemplo, Kelmy.

La electricidad también cuenta, ya que tenemos el horno encendido dos horas seguidas como mínimo y usamos también mucha agua para fregar, ¿o no es así?

Cuando nos entregan una tarta nos la entregan en una caja, ¿no? Bueno, eso yo lo compro, no me lo dan gratis ;) Pero también hay que utilizar platos de cartón para soporte de la tarta, y en caso de ser 3D o muy grande, la estructura interna.

Y por último, el trabajo. Cuando empecé a hacer tartas fondant me tuve que comprar unos zapatos de enfermero porque me dolían muchísimo los pies. Yo hago las tartas en un día para que estén lo más frescas posibles, y por eso paso como 9 horas trabajando (con descansos, si no me muero), muchas de ellas de pie. Ahora ya lo hago en dos días, pero siguen siendo cinco horas por día. Y eso hay que pagarlo. Y no sólo es eso. También asistimos a muchos cursos. Incluso muchos vamos fuera de la ciudad o del país. Y pensarán, ''los caprichos que te los pague otros''. Pero no son caprichos. Si quieren contratar a un profesor de inglés y tienen a uno con una carrera y un doctorado en la carrera de Filología inglesa y a otro que sólo fue a la academia tres años, ¿a cuál prefieren? Bueno, la carera y el máster se paga. Quiero decir que ir a cursos no es un capricho, son estudios.
Además nos compramos muchos utensilios y herramientas de repostería para hacer las tartas lo mejor posible. Y digo, esos materiales son caros porque tienen que ser aptos para uso alimentario.

Sé de mucha gente que explotó en algún momento por el hecho de que le critiquen el precio de las tartas. Una vez me contó una persona con una tienda (que vivía de eso, vamos) que un cliente le preguntó por una tarta, y al decirle que por lo mínimo que trabajaba era por 50 euros le contestó que para eso se lo pedía a una conocida suya que se lo cobraba a 25 y encima se lo llevaba a su casa.
La persona que tiene una tienda tiene un permiso legal para vender tartas. En teoría no es legal vender tartas hechas en casa. Además, la persona que tiene una tienda suele ser más profesional y más experimentada en la decoración de tartas.

 Gracias por leerme,

Gala ♥


2 comentarios:

  1. Hola guapa! Sólo quería comentarte que tienes más razón que un santo, todo la entrada es algo evidente para los que hemos hecho alguna tarta y creo que cada día el resto del mundo empieza a ser más consciente de la situación.
    De todas maneras, si yo fuera tu, quitaría la última parte porque, aunque sean perfectos ejemplos de lo que estás contando, he oído que están al acecho, poniendo multas muy altas. Un beso, me encantan tus tartas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchísimas gracias! Ya está quitado.

      Besos,

      Gala :)

      Eliminar

Muchas gracias por comentar, cada comentario lo leo con mucha ilusión y me hace seguir adelante. Un beso, Gala.